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Los tubos
Introducción
Mantenimiento
Introducción
Los tubos tienen la función de permitir al buceador
respirar en superficie sin tener que aspirar aire del regulador,
ahorrando así el uso del aire de las botellas.
Su forma en "J" es característica pero no
azarosa. Su altura es tal que permite que cuando hay oleaje
no entre el agua dentro de la boca.
Se pueden encontrar en el mercado 3 tipos de tubos. El recto,
el curvado y el de codo flexible. Se recomienda que su diámetro
interior sea de aproximadamente 2 cm y que posea una longitud
entre los 28 y 33 cm. Estas características permiten
respirar con mayor facilidad, al igual que el realizar el
proceso de vaciado.
En la actualidad existen modelos que cuentan con elementos
de auto vaciado y formas ergonómicas que reducen la
resistencia al avance.
Es recomendable que la boquilla no sea muy grande, ya que
abultaría excesivamente labios y dientes, pero que
tampoco sea muy pequeño, ya que para sujetarlo sería
necesario apretar mandíbula y labios, generando incomodidad
en el buceador.
Los más comúnmente utilizados cuentan con boquillas
de silicona que se ajustan mejor a la boca y resultan más
cómodos.
Su colocación adecuada es pasándolo por debajo
de la correa de sujeción de la máscara, y mientras
se realiza la inmersión se puede colocar en la funda
del cuchillo o sujeto a la pantorrilla.
Mantenimiento:
para su conservación se recomienda:
1. Lavar con abundante agua dulce, dejar secar a la sombra
lejos de los rayos solares.
2. Si no va a utilizarse por un período de tiempo relativamente
largo, se sugiere guardar los tubos con un poco de talco en
su exterior.
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