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El traje isotérmico
Introducción
Mantenimiento
Introducción
Una de las funciones del traje, es la de aislar y dificultar
la perdida de calor del cuerpo, a la vez que permite proteger
al buceador del contacto con animales y de las rozaduras con
las rocas.
Hay tres tipos de trajes:
El traje húmedo es el más utilizado. Dado que
este tipo de traje permite la entrada de agua, es imprescindible
que el mismo quede bien ajustado al cuerpo, ya que el agua
que ingresa al mismo será calentada por el cuerpo y
se renovará lentamente, haciendo que también
sea lenta la perdida de calor.
Este traje está realizado en tela de neoprene, material
que forma una barrera que dificulta la transmisión
al exterior del calor que desprende el cuerpo. Puede ser de
diferentes grosores que van desde 3 mm hasta 9 mm. (Cuanto
más grueso, más protegerá del frío),
siendo el grosor más habitual el que va de 5 mm a 7
mm. La flotabilidad de este material deberá tenerse
en cuenta a la hora de calcular el lastre.
El segundo tipo de traje es el seco, utilizado habitualmente
cuando se realiza buceo a muy bajas temperaturas. A través
de una válvula, se inyecta aire en el espacio que separa
al buceador del traje, brindándole calor al mismo.
Este tipo de trajes cuentan con ajustes estancos en tobillos,
muñecas y cuello para impedir la salida de aire y la
entrada de agua.
El tercer tipo de trajes son los llamados semisecos.
Los mismos cuentan con cierres para ajustarlos y si bien protegen
más que los húmedos, no llegan a ser tan aislantes
como los secos.
Mantenimiento
de los trajes: al igual que los otros equipos del buceador,
el traje merece cuidados especiales para mantenerlo en buen
estado:
1. Es imprescindible lavarlo tras su utilización con
agua dulce, tanto en el exterior como en el interior.
2. Deberá secarse a la sobra y lejos de la luz solar.
3. Si no se va a utilizar por un período de tiempo
relativamente largo, es recomendable guardarlo colgado de
una percha para evitar la formación de pliegues que
pueden llegar a ajarlo.
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